velocidadcritica #94 GRITA: primer cuadro III
A Rufo lo ponía nervioso la videocámara. Platicar con él de futbol es una grata experiencia, domina el tema, y nunca hace referencias obvias, de esas provocaciones chafas llenas de clichés que hacen los profesionales de los medios.
Es dueño de cincuenta carritos de venta de hotdogs. El primero lo atendía él mismo en 1990 cuando tenía once años. cuando lo invite a la entrevista yo lo que buscaba era a gente que viviera o trabajara en el centro de monterrey, y según yo él tenía ‘cara’ de eso. Así se lo dije, y acepto, pero nunca le pregunte si vivía aquí en el centro de monterrey.
Se casó a los veinte años, tiene dos hijos, su esposa es maestra de primaria. No atiende ninguno de los carritos de hotdogs desde hace cinco años. Puso una tortilleria cerca de su casa, para tener en que ocuparse durante el día, en el mismo lugar pero de noche unos tacos de trompo y bistec.
No niega que la escuela lo ilustro, así dijo él, pero hubiera querido ser futbolista. Solamente estudio hasta secundaria. Nunca intento ser futbolista profesional. Dice que le falta un dedo del pie izquierdo, no quiso explicar más. No quiso decirme cual dedo, tampoco lo mostró a la videocámara.
-“Sin un dedo” me quede pensando yo cuando se fue, “sin un dedo”, no le encontraba sentido, como puede eso impedir jugar futbol. Luego me dio risa. Mucha, de esa que provoca dolor en el estomago. En broma se me ocurre -“y si hubiera tenido ese dedo ¿tendría mas carritos de hotdogs o estría en la selección nacional de futbol?”
Si están pensando que las entrevistas no tienen sentido, piensan lo mismo que yo. Sinceramente les digo, que no las hice porque pensara que yo fuera bueno para esto de entrevistar personajes. Al contrario, en esta quinta comenzaba a desanimarme. pero Rufo mostró interés en saber más de el proyecto de video entrevistas ‘primer cuadro’. Le mostré fragmentos de las pocas entrevistas que tenia sin editar en mi computadora.
Al terminar la entrevista me di cuenta porque hablaba tan ameno cuando tocaba el tema del futbol. No era solo el futbol, si no que Tiene dotes de un improvisador verbal innato, un orador. El dedujo en mí rostro y voz el desanimo cuando le platicaba de qué trataba el proyecto, en que etapa me encontraba, y cuanto tiempo faltaba para concluirlo. De no haber sido por sus reflexiones, la entrevista de Rufo pudo ser la última.
Una frase que dijo en la entrevista fue “todos pasan por el periodo de simpatía por débil” cuando hablaba de las dos vertientes más marcadas entre los seguidores del futbol en la ciudad (rayados o tigres). Eso mismo, simpatía por el débil, debió de moverlo para que comenzara a explicarme en que consistía lo positivo, ‘la propuesta artística’ de mi proyecto, y porque razones no debería de abandonarlo. Esas palabras y unos vales para díez hotdogs hicieron que no abandonara el proyecto.
Ismael Merla / Junio 2006
A Rufo lo ponía nervioso la videocámara. Platicar con él de futbol es una grata experiencia, domina el tema, y nunca hace referencias obvias, de esas provocaciones chafas llenas de clichés que hacen los profesionales de los medios.
Es dueño de cincuenta carritos de venta de hotdogs. El primero lo atendía él mismo en 1990 cuando tenía once años. cuando lo invite a la entrevista yo lo que buscaba era a gente que viviera o trabajara en el centro de monterrey, y según yo él tenía ‘cara’ de eso. Así se lo dije, y acepto, pero nunca le pregunte si vivía aquí en el centro de monterrey.
Se casó a los veinte años, tiene dos hijos, su esposa es maestra de primaria. No atiende ninguno de los carritos de hotdogs desde hace cinco años. Puso una tortilleria cerca de su casa, para tener en que ocuparse durante el día, en el mismo lugar pero de noche unos tacos de trompo y bistec.
No niega que la escuela lo ilustro, así dijo él, pero hubiera querido ser futbolista. Solamente estudio hasta secundaria. Nunca intento ser futbolista profesional. Dice que le falta un dedo del pie izquierdo, no quiso explicar más. No quiso decirme cual dedo, tampoco lo mostró a la videocámara.
-“Sin un dedo” me quede pensando yo cuando se fue, “sin un dedo”, no le encontraba sentido, como puede eso impedir jugar futbol. Luego me dio risa. Mucha, de esa que provoca dolor en el estomago. En broma se me ocurre -“y si hubiera tenido ese dedo ¿tendría mas carritos de hotdogs o estría en la selección nacional de futbol?”
Si están pensando que las entrevistas no tienen sentido, piensan lo mismo que yo. Sinceramente les digo, que no las hice porque pensara que yo fuera bueno para esto de entrevistar personajes. Al contrario, en esta quinta comenzaba a desanimarme. pero Rufo mostró interés en saber más de el proyecto de video entrevistas ‘primer cuadro’. Le mostré fragmentos de las pocas entrevistas que tenia sin editar en mi computadora.
Al terminar la entrevista me di cuenta porque hablaba tan ameno cuando tocaba el tema del futbol. No era solo el futbol, si no que Tiene dotes de un improvisador verbal innato, un orador. El dedujo en mí rostro y voz el desanimo cuando le platicaba de qué trataba el proyecto, en que etapa me encontraba, y cuanto tiempo faltaba para concluirlo. De no haber sido por sus reflexiones, la entrevista de Rufo pudo ser la última.
Una frase que dijo en la entrevista fue “todos pasan por el periodo de simpatía por débil” cuando hablaba de las dos vertientes más marcadas entre los seguidores del futbol en la ciudad (rayados o tigres). Eso mismo, simpatía por el débil, debió de moverlo para que comenzara a explicarme en que consistía lo positivo, ‘la propuesta artística’ de mi proyecto, y porque razones no debería de abandonarlo. Esas palabras y unos vales para díez hotdogs hicieron que no abandonara el proyecto.
Ismael Merla / Junio 2006
Comentarios
Publicar un comentario