GRITA : Futuro.
Dentro de tres años, en una noche , estoy sentado en un set de televisión ,en un programa en vivo, con una conductora parecida a Adela Micha, y tras un breve lapso de preguntas referentes a mi profesión ( ¿cómo encuentro la inspiración para componer?, ¿qué preferiría hacer en lugar de hacer lo que actualmente hago? , ¿cuales son mis planes a futuro? ) ella decide abrir espacio a un asunto que me cala profundo.
¿a quién extrañas? Me pregunta. Si anteriormente me mantuve con rigidez, provocada por el momento y por el espacio, es decir ,una entrevista laboral en público y una teletransmisión en vivo, el sonido de la palabra ‘extrañar’ me atrapo, me desnudo. No sabía bien como tomar eso, me desconcentre y trate de aclarar el enfoque o la intensión de su pregunta. ¿a quién extraño dices? ¿Cómo o en que sentido? dije yo. ¿Amigos o familia? ,ella sin palabras, yo interpreto su expresión y comienzo a pensar. A vivir.
Pues, a mis amigos, extraño a uno de los más antiguos, a Hernan Cantu, o a Dante Reyes, o a mis dos hermanos Checo y Chapu. Para ese instante, ya estoy fuera de concentración y mi corazón toma las riendas. Extraño a todo lo que soy en cuerpo de otros, es decir, a Tomas Alvarado, a Salo, a Neto, a mis exnovias sin excepciones, a Fernanda, a Elisa, a Melisa, a todas quiero darles un beso dulce en la mejilla en este instante. A mis hermanos, a mis hermanos, a mis hermanos, mi primer y mas importante maestro de artes Juan Carlos Merla Rodriguez, a mis maestras de la secundaria lJ.J. Fernandez de Lzardi, a todos mis tios y tias, a Eduardo Ramírez, Roberto Salazar, mis abuelos, a los que me tendieron la trampa para la música, los primos merla, Carlos ,Gerardo, Ariel, Jose, Isrrael. Ahí un silencio; y no me da la gana detenerme en recodar, no me da la gana dejar de recordar, en parte porque se vienen en forma de tsunami, y al lado de esos nombres también me da por extrañar a los de los beatles, y a cantinflas y a soda estero ,y al piporro, y a mis abuelas, a mis abuelos, a mi familia otra vez, y no me da la gana detenerme en recodar, y en recodar que cada una de mis exnovias me llevo por una ruta de luz. Y me da por extrañar por la plaza del mediterraneo y las tardes que se convertían en noche jugando fut, muchos años antes de saber que se podía vivir ganando tanto dinero como futbolista. Y quiero dejar de hablar, para no llorar en frente del teleauditorio, para ponerme de pie y recitar esas estrofas que parecen disfrutar tanto y que escribo sin dificultad.
En forma de canciones, de pie, al centro del escenario, acompañado de tres musicos, recuerdo a mis nuevos amigos y amigas, y recuerdo cada fecha que removió mis tristezas, y cada rincón que me dejo sin aliento, y cada lagrima de curiosidad. Y no me da la gana dejar de recordar. Y ni tampoco me da la gana dejar de sentir y con tal de lograr mantener la calma ,la calma necesaria para que digerir la confusión.
Ismael Merla / Abril 2006
Dentro de tres años, en una noche , estoy sentado en un set de televisión ,en un programa en vivo, con una conductora parecida a Adela Micha, y tras un breve lapso de preguntas referentes a mi profesión ( ¿cómo encuentro la inspiración para componer?, ¿qué preferiría hacer en lugar de hacer lo que actualmente hago? , ¿cuales son mis planes a futuro? ) ella decide abrir espacio a un asunto que me cala profundo.
¿a quién extrañas? Me pregunta. Si anteriormente me mantuve con rigidez, provocada por el momento y por el espacio, es decir ,una entrevista laboral en público y una teletransmisión en vivo, el sonido de la palabra ‘extrañar’ me atrapo, me desnudo. No sabía bien como tomar eso, me desconcentre y trate de aclarar el enfoque o la intensión de su pregunta. ¿a quién extraño dices? ¿Cómo o en que sentido? dije yo. ¿Amigos o familia? ,ella sin palabras, yo interpreto su expresión y comienzo a pensar. A vivir.
Pues, a mis amigos, extraño a uno de los más antiguos, a Hernan Cantu, o a Dante Reyes, o a mis dos hermanos Checo y Chapu. Para ese instante, ya estoy fuera de concentración y mi corazón toma las riendas. Extraño a todo lo que soy en cuerpo de otros, es decir, a Tomas Alvarado, a Salo, a Neto, a mis exnovias sin excepciones, a Fernanda, a Elisa, a Melisa, a todas quiero darles un beso dulce en la mejilla en este instante. A mis hermanos, a mis hermanos, a mis hermanos, mi primer y mas importante maestro de artes Juan Carlos Merla Rodriguez, a mis maestras de la secundaria lJ.J. Fernandez de Lzardi, a todos mis tios y tias, a Eduardo Ramírez, Roberto Salazar, mis abuelos, a los que me tendieron la trampa para la música, los primos merla, Carlos ,Gerardo, Ariel, Jose, Isrrael. Ahí un silencio; y no me da la gana detenerme en recodar, no me da la gana dejar de recordar, en parte porque se vienen en forma de tsunami, y al lado de esos nombres también me da por extrañar a los de los beatles, y a cantinflas y a soda estero ,y al piporro, y a mis abuelas, a mis abuelos, a mi familia otra vez, y no me da la gana detenerme en recodar, y en recodar que cada una de mis exnovias me llevo por una ruta de luz. Y me da por extrañar por la plaza del mediterraneo y las tardes que se convertían en noche jugando fut, muchos años antes de saber que se podía vivir ganando tanto dinero como futbolista. Y quiero dejar de hablar, para no llorar en frente del teleauditorio, para ponerme de pie y recitar esas estrofas que parecen disfrutar tanto y que escribo sin dificultad.
En forma de canciones, de pie, al centro del escenario, acompañado de tres musicos, recuerdo a mis nuevos amigos y amigas, y recuerdo cada fecha que removió mis tristezas, y cada rincón que me dejo sin aliento, y cada lagrima de curiosidad. Y no me da la gana dejar de recordar. Y ni tampoco me da la gana dejar de sentir y con tal de lograr mantener la calma ,la calma necesaria para que digerir la confusión.
Ismael Merla / Abril 2006
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